La presencia de una conducta adictiva o de un trastorno del comportamiento altera profundamente la dinámica de la pareja. La pérdida paulatina de confianza, los problemas en la comunicación, el resentimiento acumulado y el desgaste emocional suelen distanciar a los miembros de la relación, generando un clima de alta tensión y malestar mutuo.
En Liberadict, entendemos la terapia de pareja como un espacio neutro, profesional y libre de juicios diseñado para abordar las heridas relacionales y reestructurar el vínculo de forma saludable. No se trata únicamente de gestionar el impacto de la adicción en la convivencia, sino de dotar a ambos de herramientas eficaces para expresar sus necesidades, establecer límites claros y recuperar la complicidad.