La recuperación de una adicción o de un trastorno del comportamiento requiere ir más allá del control de los síntomas principales; implica sanar a la persona en su totalidad. Por ello, el plan terapéutico debe adaptarse de forma flexible a las necesidades particulares de cada individuo, integrando herramientas que favorezcan la reconexión con el propio cuerpo, la gestión del estrés y el desarrollo personal.
En Liberadict, complementamos nuestros programas principales con un abanico de terapias especializadas y talleres vivenciales dirigidos a restaurar el equilibrio físico, emocional y social del paciente.